Afuera el mundo descansa
silenciado por horas tempranas.
El tren corre sobre la nada,
sobrevuela la idea de velocidad en cámara lenta.
El paisaje ya no se comporta
como una víspera ciega,
más se parce a la musa amada.
Si la sensación fuera tan solo el destino del viaje
podría planear llegar hasta mi casa
en cualquier parte del mundo.





